Malos diseños: conector USB
Tuesday, May 13th, 2008
El conector macho USB es rectangular, y dentro de ese rectángulo, la mitad es hueca y la mitad sólida. El conector hembra es igual, entonces para conectarlos, hace falta que la parte sólida de uno ingrese en la parte hueca del otro, más que macho y hembra, hermafroditas diría yo.
Sólo hay una manera de que encajen, pero mirando la parte de afuera, hay dos maneras de ponerlo, es decir con la parte hueca para arriba, o para abajo.
De las dos posibilidades de ubicar el conector, sólo una permite enchufarlos, con lo cual hay una probabilidad de éxito del 50%. Una probabilidad de mierda diría yo.
Como consecuencia de esto, a no ser que uno esté mirando los conectores, cosa que no pasa generalmente porque suelen estar atrás del gabinete, la mitad de las veces vas a equivocarte y tener que darlo vuelta y volver a intentar.
El protocolo de transferencia de información USB no tiene nada de malo, o por lo menos no lo critico, pero muchachos, no costaba nada diseñarle un buen conector, ¿para qué tuvimos los hermosos DB-9 tanto tiempo dando vueltas como para no inspirarnos?
Ese artículo inaugura una serie que se dedicará a los malos diseños, que abundan alrededor nuestro.
El auto, la computadora, el teléfono y todos los demás aparatos que el hombre usa en su vida cotidiana, tienen algo en común: su tablero de control, o cualquiera sea la parte con la cual se manejan, está de frente al usuario.